Malasia

Dos mundos en un solo país

Malasia de mochilero

parada 6 de 7Comida callejeraBorneoIslas
4095 m de altura: el monte Kinabalu
90 días sin visado
4675 km de costa
31°C media de día

Viajar de mochilero por Malasia es recorrer dos países por el precio de uno. El primero es la península que cuelga debajo de Tailandia: Kuala Lumpur, las calles coloniales de Penang y Melaka (Malaca), plantaciones de té en las colinas e islas en las dos costas. El segundo está a cientos de kilómetros, al otro lado del mar de la China Meridional. Son Sabah y Sarawak, el Borneo malasio, donde los orangutanes cuelgan de los árboles y el monte Kinabalu sube hasta los 4095 metros.

Lo que une las dos mitades es la calle. Camina una manzana en George Town y pasas por delante de una mezquita, una casa de clan china y un templo hindú, y hueles curry, incienso y carbón, en ese orden. Malasios de origen malayo, chino e indio llevan siglos viviendo puerta con puerta, y eso se nota en el plato: roti canai de un puesto indio musulmán para desayunar, un cuenco de asam laksa a mediodía y por la noche char kway teow de un wok que lleva treinta años en la misma esquina. Por unos dos euros el plato.

Y es fácil. El tren de Kuala Lumpur a Penang es más rápido y más cómodo que casi todos los de la región, los buses salen a su hora y casi todo el mundo habla inglés. Por eso Malasia es el país perfecto para bajar después de Tailandia, o para empezar por libre todo tu viaje por el Sudeste Asiático. Sobre todo si es tu primer viaje grande. Aquí tienes la ruta, qué ver en Malasia parada a parada y lo que cuesta cada día.

¿Por qué Malasia?

Malasia es el país que los mochileros subestiman, y del que luego no paran de hablar. Tienes la gran ciudad, la selva y la isla tropical en un mismo viaje, sin tener que planificar mucho para que salga bien.

  • Comida callejera de tres cocinas en una sola calle
  • Orangutanes y selva milenaria en Borneo
  • Islas de arena blanca en dos costas
  • Buceo con tortugas frente a Semporna
  • Mezquitas, templos chinos y santuarios hindúes puerta con puerta
  • Trenes rápidos, buenos buses e inglés en todas partes

Malasia encaja con el mochilero al que le pierde la comida, con quien busca naturaleza, con los buceadores y con cualquiera que lleve unas semanas por Tailandia o Vietnam y le apetezca un país donde todo funciona un poquito más fino.

Cuándo viajar a Malasia

Malasia no tiene estación fría: está en torno a los treinta grados todo el año. Lo que se mueve es la lluvia, y nunca cae en todas partes a la vez. La costa oeste (Penang, Langkawi) está más seca de diciembre a marzo. La costa este de la península (las islas Perhentian, Tioman) se lleva el monzón del noreste más o menos de noviembre a febrero, y es justo cuando cierran muchos barcos y resorts de las islas. En Borneo, el tramo más seco va de marzo a septiembre.

de marzo a mayoBien en todas partes, y desde abril las dos costas están abiertas del todoRutas largas · islas · Borneo
de junio a octubreLa costa este y Borneo en su mejor momento, chubascos en la costa oestePerhentian · Tioman · Kinabatangan · buceo
noviembreLluvia en las dos costas, y el mes más húmedo en Kuala LumpurCiudades y museos · lleva chubasquero
de diciembre a febreroMonzón en la costa este, seco en el noroestePenang · Langkawi

Entonces, ¿cuál es la mejor época para viajar a Malasia y a Borneo en el mismo viaje? De marzo a octubre es el punto dulce para una ruta que toque las dos costas y Borneo. Consejo de Rebels on the Road: ¿viajas en nuestro invierno? Dale la vuelta a la ruta. Quédate en Penang y Langkawi, que están más secas de diciembre a marzo, y guarda las islas de la costa este para la próxima. En los meses del monzón los chaparrones tropicales de la costa este pueden inundar también el interior, así que deja allí un día de margen en tu plan.

Información práctica

Visado

Entras en Malasia 90 días sin visado. Tu pasaporte tiene que tener al menos seis meses de validez y tienes que poder enseñar un billete de vuelta o de salida: aquí te contamos cómo conseguir un billete de salida. Rellena la tarjeta digital de llegada (MDAC), que es gratis, en los tres días antes de llegar, también si cruzas por tierra desde Tailandia. Sabah y Sarawak llevan su propia inmigración: si vuelas de la península a Borneo vuelves a enseñar el pasaporte y te ponen otro sello, aunque sea un vuelo nacional. Lo tienes todo en nuestra página de visados.

Dinero

La moneda es el ringgit malasio (MYR), que se escribe RM. Calcula más o menos cuatro ringgit y medio por euro. Los cajeros y el pago con tarjeta no dan problemas en las ciudades; en las islas y en los puestos de comida pagas en efectivo. Qué tarjeta llevarte lo tienes en nuestra página de tarjetas para viajar.

Idioma

El idioma oficial es el bahasa malasio. Además oyes dialectos chinos como el hokkien y el cantonés, tamil y, en Borneo, decenas de lenguas indígenas. El inglés se habla casi en todas partes, también en los puestos, y eso hace de Malasia uno de los países más fáciles de la región para apañarte.

Seguridad

Malasia es un país seguro y bien organizado para viajar. Vigila la mochila y el móvil entre la multitud de Kuala Lumpur. La costa este de Sabah es la excepción: varios gobiernos, entre ellos el FCDO británico, desaconsejan todo viaje que no sea imprescindible a las islas frente a esa costa, incluidas Mabul, Kapalai y Sipadan, frente a Semporna. Lee las recomendaciones de viaje de tu propio gobierno antes de ir, y comprueba qué te cubre allí tu seguro de viaje.

Salud

No hace falta nada para entrar. Los servicios de salud del viajero aconsejan a casi todo el mundo la hepatitis A y la combinada de tétanos, difteria y polio, y las dos se pueden poner justo antes de salir. La fiebre tifoidea no está en esa lista estándar para Malasia: se aconseja solo a algunos viajeros, según cómo y por dónde viajes. Si necesitas pastillas contra la malaria depende de tu región y de los meses, y eso sale sobre todo en el interior de Borneo. Qué vacunas te tocan y cuándo empezar está en nuestra página de vacunas.

Nuestro presupuesto por día es una media de todo el país. En la península gastas menos: una cama en dormitorio compartido por siete u ocho euros y un plato en un puesto por dos. Borneo sale más caro, porque allí la naturaleza casi siempre pasa por reservar un tour o una salida en barca por el río. Y la cerveza es cara en toda Malasia por los impuestos. Menos en Langkawi y Tioman: las dos son islas libres de impuestos, y una lata cuesta una fracción de lo que pagas en Kuala Lumpur.

Presupuesto mochilero: unos €30 al día

  • €8cama en hostel
  • €2comida local
  • €3cerveza
  • €13trayecto en tren

Precios orientativos para un mochilero. Con una noche de fiesta o una inmersión sube rápido.

Cultura y etiqueta en Malasia

IslamTres cocinasPuestos callejerosInglés
Una mujer con pañuelo en la cabeza y vestido tradicional bordado sujetando un abanico
pañuelo, bordado de flores y un abanico redondo

Malasia es un país musulmán, pero no uno estricto. El islam es la religión oficial y oyes la llamada a la oración cinco veces al día, y aun así cada pueblo tiene un templo chino lleno de farolillos rojos y un templo hindú abarrotado de estatuas pintadas. Casi una cuarta parte de la población tiene raíces chinas, y una parte más pequeña, indias. En Borneo súmale los pueblos indígenas, como los iban y los kadazan-dusun.

Lo musulmán lo notas en los pañuelos, en los puestos halal y el viernes a mediodía, cuando los hombres van en masa a la mezquita. No lo notas en el ambiente: los malasios son tranquilos, serviciales y curiosos por saber de dónde vienes.

Una sola calle, y pasas por delante de una mezquita, una casa de clan china y un templo hindú.

El alcohol se encuentra sin problema en restaurantes chinos, bares y supermercados, pero no en los puestos de comida malaya, y apenas en los estados conservadores de la costa este, como Kelantan y Terengganu. Las islas Perhentian son de Terengganu, así que no en todas sus playas venden cerveza. Si tu viaje cae en Ramadán, los musulmanes no comen de día. Tú sí puedes, mejor no en mitad de la calle. Y cada tarde, a última hora, abren los mercados del Ramadán, con los mejores puestos de todo el año.

Sí
  • Quitarte los zapatos en una casa, en una mezquita y en muchos templos
  • Cubrirte hombros y rodillas en una mezquita (las grandes te prestan una túnica)
  • Dar, coger y comer con la mano derecha
  • Señalar con el pulgar en vez de con el índice
Mejor no
  • Dar comida o dinero con la mano izquierda
  • Comer o beber a la vista de musulmanes de día durante el Ramadán
  • Ir por la calle con una cerveza en los estados conservadores de la costa este
  • Lanzarte a dar la mano o un abrazo a alguien del otro sexo: espera a que te ofrezca la mano

La cocina malasia

Si hay un motivo para venir a Malasia, es la comida. Aquí llevan siglos mezclándose tres cocinas, y el resultado está en la calle: en los hawker centres, naves cubiertas llenas de puestos donde cada cocinero hace un solo plato y lleva años perfeccionándolo. Pilla una mesa, apúntate el número y pide en tres puestos distintos a la vez.

Por el camino vas a comer cosas como estas:

Nasi lemak
Nasi lemak (arroz con coco y sambal)
Roti canai
Roti canai (pan plano con curry)
Char kway teow
Char kway teow (fideos planos salteados al wok)
Asam laksa
Asam laksa (sopa agria de pescado con fideos)
Arroz servido en hoja de plátano
Banana leaf (arroz y curris sobre una hoja de plátano)
Cendol
Cendol (hielo picado con coco y azúcar de palma)

Pídete con ello un teh tarik: té dulce con leche que se vierte desde muy alto de una jarra a otra hasta que le sale un cuello de espuma. Todo el país llama a Penang su capital gastronómica, y allí todo el mundo tiene una opinión sobre quién hace el mejor char kway teow. Borneo come distinto otra vez: en Kuching desayunas laksa de Sarawak a mediodía comes kolo mee, y en Kota Kinabalu cenas pescado a la brasa en el mercado nocturno junto al mar.

Qué ver en Borneo: orangutanes y selva

Dos orangutanes de Borneo entre la vegetación
orangutanes, solo en Borneo y Sumatra

Borneo es la tercera isla más grande del planeta, y su parte norte es malasia. Se siente como otro viaje distinto. Vuelas de Kuala Lumpur a Kota Kinabalu o a Kuching en menos de tres horas, y al día siguiente estás en una de las selvas más antiguas del mundo. Eso es Borneo de mochilero: un avión corto y otro planeta.

Empieza en Sepilok, donde los orangutanes huérfanos aprenden a sobrevivir en el bosque. A las diez de la mañana y a las tres de la tarde bajan a la plataforma de alimentación, por una entrada de unos seis euros. Luego sigue hasta el Kinabatangan, un río marrón que corta la jungla. Desde una barca pequeña, a última hora de la tarde, ves monos narigudos en los árboles, cálaos sobre el agua y, con suerte, un orangután salvaje.

¿Quieres subir más alto? El monte Kinabalu está a unas horas de Kota Kinabalu. La cumbre de 4095 metros se sube en dos días, con guía y una noche en un refugio de montaña, para estar por encima de las nubes al amanecer. Al otro lado de Borneo, Kuching es la base tranquila y verde para los parques nacionales y las casas comunales iban.

Ver excursiones en Malasia

Islas en dos costas

Un embarcadero y una playa blanca en una isla verde rodeada de agua turquesa
la costa este de la península

Malasia tiene una isla para cada época del año, y ahí está el truco. En la costa este están las islas Perhentian: agua transparente, tortugas a dos pasos de la orilla y una playa mochilera en Perhentian Kecil donde cenas con los pies en la arena. Un poco más al sur está Tioman, más verde y más tranquila, con la jungla bajando hasta la misma playa.

En la costa oeste está Langkawi, la isla a la que vas cuando la costa este está en pleno monzón. Playas anchas, un teleférico que sube a las montañas y, como isla libre de impuestos, cerveza por una fracción de lo que cuesta en tierra firme.

Y luego está Semporna, en Borneo, la base para bucear en Sipadan, uno de los puntos de buceo más famosos del planeta. Allí los bancos de barracudas giran como un tornado y te cruzas con tortugas en casi cada inmersión. Solo se deja entrar al agua a un número limitado de buceadores al día, así que consigue tu permiso con tiempo a través de un centro de buceo.

Ver las islas Perhentian

Cómo moverse por Malasia

Moverse por Malasia es más fácil que en casi cualquier país de la región. Las carreteras son buenas, los buses cómodos, y el tren ETS sube por la costa oeste de Kuala Lumpur a Butterworth en unas cuatro horas, con billetes desde unos trece euros. Desde Butterworth un ferry te cruza a George Town, en Penang, en quince minutos.

Un tren ETS amarillo entrando en una estación moderna
costa oeste arriba en el tren ETS

La ruta clásica por Malasia peninsular sigue esa costa oeste: Kuala Lumpur, Melaka, Ipoh, las Cameron Highlands, Penang y Langkawi. Si después cruzas a la costa este vas en bus, y a Taman Negara, en el interior, se llega por tradición en barca río arriba. Un truco poco conocido: la vieja línea de la jungla de Gemas a Tumpat, en el noreste, sigue llevando trenes lentos por en medio de la selva, con un tren nocturno de unas trece horas incluido.

A Borneo se va en avión, porque no hay barco. Los vuelos internos de las aerolíneas de bajo coste salen baratos si reservas con tiempo. En las ciudades pides un Grab, el Uber de Asia: precio cerrado y sin regatear. ¿Piensas alquilar moto en las islas? Arregla antes el carné y tu seguro de viaje.

  1. Tren ETSRápido y cómodo por la costa oeste
  2. BusA las colinas y a la costa este
  3. AviónLa única forma de llegar a Borneo
  4. Ferry y lancha rápidaA Penang, Langkawi y las islas
  5. GrabPrecio cerrado en las ciudades

Malasia para cada tipo de viajero

Malasia se adapta a tu forma de viajar: en las ciudades lo tienes todo resuelto, en Borneo es una aventura.

Mochileros

Buenos hostels, comida barata y una ruta que casi se hace sola.

Foodies

Semanas comiendo sin pedir dos veces lo mismo, de Penang a los mercados nocturnos de Kuching.

Amantes de la naturaleza

Orangutanes, monos narigudos y cálaos en Borneo, y senderos por la selva en Taman Negara.

Playeros

Elige costa según la época: Langkawi en nuestro invierno, las Perhentian y Tioman en verano.

¿Viajas solo o sola? Malasia es uno de los países más fáciles para empezar: seguro, sencillo y todo el mundo habla inglés. Mete en la mochila algo para cubrirte hombros y rodillas en las mezquitas, y listo.

El consejo de Rebels on the Road

Reserva el viaje de tus sueños a Malasia

Malasia es el país donde un solo viaje te da puestos callejeros, calles coloniales, plantaciones de té, islas tropicales y una selva más antigua que el Amazonas. Come sin parar por Penang, duerme junto al río entre monos narigudos o bucea con tortugas frente a Semporna.

Descubre por qué cada vez más mochileros dicen que Malasia fue la sorpresa de su viaje por el Sudeste Asiático.

Ver todas las excursiones en Malasia

Malasia

Destinos

Kuala Lumpur parada 1
Kuala Lumpur

Qué ver en Kuala Lumpur: las cuevas de Batu, las Torres Petronas al anochecer y satay en Jalan Alor. Tres días a unos €25 al día, el comienzo más fácil de Malasia.

Llévame a Kuala Lumpur →
Melaka parada 2
Melaka

Melaka, o Malaca: plazas coloniales rojas, el mercado nocturno de Jonker Street y trishaws con luces. Qué ver en dos días y por qué merece la pena.

Llévame a Melaka →
Ipoh parada 3
Ipoh

White coffee, arte urbano y templos dentro de la caliza. Qué ver en Ipoh, la ciudad para comer más infravalorada de Malasia: dos días a unos €20 al día.

Llévame a Ipoh →
Cameron Highlands parada 4
Cameron Highlands

Plantaciones de té, un bosque de musgo entre las nubes y senderos de jungla desde tu hostel. Qué ver en Cameron Highlands, cuántos días y unos €22 al día.

Llévame a Cameron Highlands →
Penang parada 5
Penang

Asam laksa por €1,50, arte urbano en cada esquina y casas sobre pilotes en el mar. Qué ver en Penang, lo que cuesta y dónde dormir en George Town.

Llévame a Penang →
Langkawi parada 6
Langkawi

Cerveza libre de impuestos, atardeceres en Cenang y un puente colgado sobre la selva. Qué ver en Langkawi, sus mejores playas, lo que cuesta y dónde dormir.

Llévame a Langkawi →
Perhentian Islands parada 7
Perhentian Islands

Snorkel con tiburones y tortugas, aprender a bucear en Long Beach y playas sin carreteras. Qué ver en las islas Perhentian, Kecil o Besar, cuándo ir y qué cuesta.

Llévame a las islas Perhentian →
Taman Negara parada 8
Taman Negara

Una de las selvas más antiguas del mundo, una pasarela entre las copas y restaurantes flotantes. Qué ver en Taman Negara, cuánto cuesta y dónde dormir.

Llévame a Taman Negara →
Tioman parada 9
Tioman

Jungla hasta la arena, coral a nado desde la playa y pueblos sin coches. Qué ver en la isla de Tioman, cuándo ir, cuánto cuesta y dónde dormir.

Llévame a Tioman →
Kuching parada 10
Kuching

Orangutanes antes del desayuno, monos narigudos en Bako y laksa de Sarawak en cada esquina. Qué ver en Kuching, la entrada fácil al Borneo malasio de mochilero.

Llévame a Kuching →
Kota Kinabalu parada 11
Kota Kinabalu

Atardeceres detrás de las islas, pescado a la brasa en el mercado nocturno y la montaña más alta de Borneo a dos horas: qué ver en Kota Kinabalu, tu base en Sabah.

Llévame a Kota Kinabalu →
Sepilok parada 12
Sepilok

Orangutanes, osos malayos y una pasarela entre las copas: qué ver en Sepilok, a qué hora comen los orangutanes y dónde dormir, a media hora de Sandakan.

Llévame a Sepilok →
Kinabatangan parada 13
Kinabatangan

Monos narigudos, cocodrilos y, con suerte, elefantes pigmeos: cómo funciona un crucero por el río Kinabatangan desde un lodge, qué cuesta y dónde dormir.

Llévame a Kinabatangan →
Semporna parada 14
Semporna

Lagunas turquesa, casas sobre pilotes y Sipadan al lado: Semporna es el puerto del buceo en Borneo. Qué ver, qué cuesta y qué resolver antes de ir.

Llévame a Semporna →

Experiencias

Excursiones en Malasia

Excursiones en Malasia parada a parada, de las cuevas de Batu y la comida de Penang a los orangutanes de Borneo: las que reservaríamos y por qué.

Ver todas las excursiones en Malasia

Lectura

Blogs sobre Malasia

Todos los blogs