Bangkok, Tailandia

¿Qué hacer en Bangkok? Los imprescindibles que no te puedes perder

Imprescindibles 9 min de lectura
¿Qué hacer en Bangkok? Los imprescindibles que no te puedes perder

Bangkok tiene más sitios que ver de los que te caben en tres días, y eso no es un problema que tengas que resolver. La ciudad es demasiado grande para tacharla de una lista y los barrios quedan demasiado lejos entre sí como para ir pillando cosas de camino. Aquí eliges tú, o elige el calor por ti.

Hay cosas que en una primera visita entran sí o sí: los templos junto al río, una noche comiendo por Chinatown y al menos un barco en lugar de un taxi. El resto son un extra buenísimo si te quedas más días, porque cada trayecto de punta a punta te cuesta un tiempo que vas a querer gastar bien.

¿En qué se te van entonces los días en Bangkok, y qué dejas para la próxima?

¿Prefieres primero lo práctico, como dónde dormir, cómo llegar y cuántos días necesitas? Lo tienes todo en nuestra página de Bangkok.

Comida callejera en Chinatown

Para la mayoría de los mochileros esto es lo mejor de Bangkok, y no cuesta casi nada. Yaowarat Road está medio dormida de día, pero en cuanto cae la noche se encienden los neones, los carritos salen a la acera y cada esquina huele a una cosa distinta.

Ve sobre las siete, que es cuando abren los carritos. Un plato sale por unos €1,50, así que te haces tres o cuatro puestos en una noche sin despeinarte. No te sientes en el primer restaurante que veas: date una vuelta, busca la cola de tailandeses y ponte en ella. Qué pedir y por qué otras calles tirar lo tienes en nuestra guía de comida callejera en Bangkok.

Si no dices nada del picante, te lo sirven a la tailandesa. Si lo quieres más suave, pide mai phet. Y ven con hambre, porque esta no es una noche de un solo plato.

Nuestro veredicto: sin duda, y a poder ser la primera noche

El Gran Palacio y el Wat Phra Kaew

Si solo vas a ver un sitio histórico en Bangkok, que sea este. Lo entiendes nada más entrar: tejados dorados, detalles de colores y edificios que brillan mires donde mires. Desde 1782 fue el corazón real de la ciudad, y dentro de sus muros está también el Wat Phra Kaew, el templo del famoso Buda de Esmeralda.

Ve pronto, antes de que apriete el calor y lleguen los autobuses de los tours. El recinto está junto al río, así que desde Banglamphu puedes ir andando o coger el Chao Phraya Express por unos €0,40. Lleva hombros y rodillas tapados o no entras.

Si alguien se te acerca para decirte que hoy el palacio está cerrado, sigue andando. Es la estafa más conocida de Bangkok y siempre acaba en un tuk-tuk camino de una joyería.

Nuestro veredicto: sí, aunque esté hasta arriba de gente

El Wat Pho y el Buda reclinado

El Wat Pho está a unos minutos andando del Gran Palacio, y eso no es casualidad: los dos se hacen en la misma mañana. El Buda reclinado mide cuarenta y seis metros y ocupa la sala entera, así que nunca lo ves de golpe. Lo vas recorriendo y lo descubres a trozos.

No te quedes solo en esa sala. El recinto que la rodea es más grande de lo que la gente espera, con patios tranquilos, filas de budas y mucha más calma de la que hay cien metros más allá, en el palacio.

Encájalo justo después del Gran Palacio, mientras vas ya vestido para templos y estás en esa punta de la ciudad.

Nuestro veredicto: imprescindible, y dedícale más de quince minutos

El Wat Arun, al otro lado del río

Para nosotros, el templo más bonito de Bangkok. El Templo del Amanecer levanta su torre inconfundible justo a la orilla del Chao Phraya, y el agua alrededor lo hace sentir completamente distinto a los templos de la otra orilla. Solo de cerca ves que la torre entera está incrustada de porcelana.

Se llega en el barquito que cruza desde el lado del Wat Pho, unos minutos de travesía. Así se cierra la ruta clásica de un día: primero el Gran Palacio, luego el Wat Pho y después el barco hasta el Wat Arun. A la vuelta, el Chao Phraya Express.

¿Eres más de levantarte tarde? Quédate en la otra orilla hasta que baje el sol. El Wat Arun al atardecer, visto desde enfrente, es la foto de Bangkok que casi todo el mundo se lleva a casa.

Nuestro veredicto: el más bonito de los tres, así que déjalo para el final

Un barco de línea por el Chao Phraya

No hace falta reservar un tour para todo en Bangkok. Súbete a un barco de línea en el río: cuesta unos €0,40 y te enseña la ciudad desde otro lado completamente distinto. Van pasando templos, casas viejas de madera, hoteles de lujo y rascacielos.

El Chao Phraya Express recorre justo el tramo por el que te tienes que mover de todas formas, así que no te quita tiempo del día. Y encima el agua suele ir más rápida que el asfalto, y no te comes un atasco con el taxímetro corriendo.

Ponte de pie en el lateral en vez de sentarte dentro. Hace calor igual, pero en el agua al menos corre el aire.

Nuestro veredicto: barato, fresquito y más divertido que cualquier taxi

Excursión de un día a Ayutthaya

A ochenta kilómetros al norte de Bangkok está la antigua capital de Tailandia, hoy un campo de ruinas de templos y torres comidas por el tiempo. Después de dos días de tráfico y rascacielos se agradece como un vaso de agua, y es la mejor dosis de historia que tienes a mano desde la ciudad.

Puedes ir en tren o reservar una excursión de un día con almuerzo que te lleva por los templos principales de una tacada. Cuenta con un día entero, no con una mañana rápida.

Hazlo el tercer día, no el primero. Si acabas de aterrizar en Tailandia, un día largo fuera y al calor es justo lo que no necesitas. Cómo encaja Bangkok en un viaje de tres semanas lo tienes en nuestra ruta por Tailandia.

Nuestro veredicto: adelante si tienes tres días o más

Desde Bangkok: tour guiado por los templos de Ayutthaya con almuerzo

★★★★★ 4,7 · 12.045 opiniones

Reservar la excursiónvia GetYourGuide

Una noche en Khao San Road

¿Khao San Road es turística? Muchísimo. ¿Significa eso que haya que evitarla? No. Sobre todo en tu primer viaje de mochilero por Tailandia, merece la pena patearla una noche: bares, música, comida callejera, cubos de alcohol y mochileros de medio mundo metidos en unos cientos de metros.

Es ruidosa, caótica y bastante exagerada, pero se pasa bien. No hay nada que planear ni nada que reservar: te metes por ahí y el resto sale solo.

Con esa noche ya la has visto. A partir de ahí, tira por Soi Rambuttri, la calle de al lado: el mismo ambiente mochilero pero más tranquilo, con música en directo y terrazas donde todavía se puede hablar sin gritar. Y en Khao San no pierdas de vista tu copa.

Nuestro veredicto: con una noche vas servido, luego Soi Rambuttri

¿Te sobra tiempo en Bangkok?

Un templo más, o dos

Bangkok tiene unos cuatrocientos templos. Con el Gran Palacio, el Wat Pho y el Wat Arun ya has visto el más bonito y los más importantes, así que a partir de ahí vas a instinto. El Wat Saket y su Monte Dorado es buena opción, porque subes una escalera hasta un mirador sobre los tejados de la ciudad vieja. Quédate en uno o dos al día, que con este calor es más que suficiente.

Una hora de aire acondicionado en un centro comercial

Los centros comerciales son enormes y a veces casi una atracción en sí mismos, con zonas de comida donde comes por unos euros y aire acondicionado donde recuperarte un rato. Elige uno, enfríate y vuelve a tirarte a la calle.

Khao San Road a la hora buena

Todo lo que hace divertida a Khao San pasa a partir de las ocho de la tarde: es cuando los puestos se echan a la calle y todo el mundo se sienta fuera. De día es una calle tranquila por la que se pasa bien de camino a los templos. Así que vuelve de noche, que es cuando tiene ambiente.

La forma más lista de moverte

Muévete con Grab: el precio va cerrado desde el principio y no hay nada que regatear. Si en un monumento alguien te dice que hoy está cerrado y te ofrece una vuelta barata en tuk-tuk, dale las gracias y sigue andando. Esas vueltas acaban en una joyería o en una sastrería donde el conductor se lleva su comisión. Acercarte a la entrada y comprobarlo tú funciona siempre. Cómo van los barcos, el metro y los buses nocturnos en el resto del país lo tienes en nuestra guía para moverte por Tailandia.

Nuestro top 5 en Bangkok

¿Solo tienes unos días? Estos son los cinco que haríamos pase lo que pase:

  1. Comida callejera por Yaowarat Road, en Chinatown, a partir de las siete de la tarde
  2. El Gran Palacio y el Wat Phra Kaew, lo más temprano que consigas
  3. El Wat Pho y el Buda reclinado, justo después
  4. El Wat Arun al otro lado del río, a poder ser al atardecer
  5. Un barco de línea por el Chao Phraya en lugar de un taxi

¿Y si todavía te sobra tiempo? Una noche de muay thai en el estadio Rajadamnern es la mejor forma de llenar una tarde. Si te pilla el fin de semana, vete a Chatuchak: el mercado solo abre sábado y domingo y allí se te van unas horas sin enterarte. Y si quieres el skyline desde arriba, tienes el skywalk del King Power Mahanakhon o directamente un rooftop con una cerveza.

Entonces, ¿qué hay que hacer de verdad en Bangkok?

¿Sinceramente? Nada de esta lista es obligatorio. Bangkok es demasiado grande para una lista de tachar: por cada templo que marcas hay tres calles en las que no vas a poner un pie. Tu mejor día aquí va a ser seguramente ese en el que rompes el plan a media mañana, te metes por un soi cualquiera y te sientas donde veas gente. Usa esta lista para elegir y deja hueco alrededor.

Si tuviéramos que quedarnos con una sola cosa: comer. Siéntate en un carrito de la acera donde solo haya tailandeses, señala lo que está tomando el de al lado y pide eso. €1,50, diez minutos, y es el trozo de Bangkok que seguirás contando un año después.

Y dale dos días a la ciudad antes de decidir. Para casi todo el mundo el primer día es el más duro del viaje entero: el calor, el tráfico, la cantidad de todo. Luego algo cambia, y acabas en un taburete de plástico al lado de la carretera con un plato de fideos, preguntándote por qué solo habías reservado tres días aquí.

Dónde encaja esto